Se suceden en Europa las advertencias sobre productos agrícolas procedentes de Marruecos debido al riesgo asociado a determinadas sustancias químicas y a la presencia de productos considerados «tóxicos» en algunas frutas y verduras. Esta situación ha dado lugar a reiteradas «alertas», la última de ellas emitida por Alemania en relación con un cargamento de aceitunas deshuesadas procedentes de Marruecos.
En este contexto, el Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos de la Unión Europea informó de que las autoridades alemanas notificaron el pasado 15 de julio la presencia de plomo en un cargamento de aceitunas marroquíes, con una concentración de (0,239 + 0,086) mg por kilogramo, después de analizar una muestra del envío el pasado 23 de febrero.
El sistema europeo clasificó el caso, publicado bajo el número de referencia 2026.6291, como una «notificación de información para atención», mientras que el nivel de riesgo fue evaluado como «potencial». Como consecuencia, el producto fue retirado del mercado.
Anteriormente, una notificación emitida por los Países Bajos y registrada el pasado 12 de mayo con el número 2026.4142 detectó una concentración de plomo de 0,158 mg por kilogramo en otro cargamento de aceitunas verdes deshuesadas procedentes de Marruecos, tras un control realizado por las autoridades neerlandesas. El sistema europeo calificó el nivel de riesgo como «grave» y clasificó igualmente el caso como una «notificación de información para atención».**
**La legislación europea establece límites máximos de plomo en los alimentos, incluido un límite de 0,10 mg por kilogramo para la mayoría de las frutas, con el objetivo de proteger a los consumidores frente a productos contaminados.
Desde comienzos del presente año, varios países europeos han rechazado la entrada en sus territorios de productos agrícolas procedentes de Marruecos debido a riesgos para la salud y a la presencia de sustancias potencialmente cancerígenas. Algunos de estos productos han sido destruidos por no cumplir los requisitos mínimos de seguridad sanitaria.
Cabe señalar que un estudio científico afirmó que el 86 % de los agricultores marroquíes practican una «aplicación química indiscriminada» sobre cultivos que terminan diariamente en las mesas de los consumidores, tanto en Marruecos como en otros países.
Algunos medios de comunicación marroquíes han considerado el silencio de las autoridades como una «complicidad» en el envenenamiento de los ciudadanos, responsabilizándolas de permitir que la mesa del ciudadano común se convierta en un laboratorio abierto para sustancias cancerígenas y prohibidas internacionalmente, utilizadas por agricultores, muchos de los cuales carecerían de conocimientos técnicos suficientes sobre su aplicación.
